Si tu Octavia IV arranca y se cala a los pocos segundos con el motor frío, casi siempre hay un sensor o una admisión sucia detrás. Te cuento qué revisar primero y si puedes seguir conduciendo.
Por qué el motor se cala justo después de arrancar en frío
Cuando el motor está frío, la ECU trabaja prácticamente a ciegas y con el mapa de arranque enriquecido: necesita inyectar más gasolina porque el combustible no se vaporiza bien, y a la vez vigila la temperatura, el aire que entra y la presión de combustible. En invierno ese equilibrio es mucho más frágil: el aceite está espeso, la batería entrega menos voltaje, el aire es denso y cualquier lectura desviada o pequeña entrada de aire falsa rompe la mezcla. El resultado es ese arranque que suena bien durante dos o tres segundos y luego cae de vueltas hasta apagarse. En el Octavia IV esto es un patrón muy típico en los 1.0 y 1.5 TSI, y también en los 1.6 y 2.0 TDI cuando los calentadores o la EGR no ayudan.