Si tu Nautilus II arranca y se apaga a los pocos segundos en invierno, casi siempre hay una causa concreta: mezcla mal calculada, cuerpo de aceleración sucio o pérdida de presión de combustible. Te explico qué mirar primero y si puedes seguir conduciendo.
Por qué el motor muere justo después del arranque en frío
Cuando el motor está frío, el sistema de gestión necesita enriquecer la mezcla: la gasolina se condensa en las paredes del cilindro y en las válvulas, y sin ese extra de combustible la combustión es débil e inestable. Para calcularlo, la PCM se apoya en el sensor de temperatura del refrigerante (ECT), el sensor de temperatura del aire (IAT), el MAF y la presión de combustible. Si cualquiera de esos datos llega distorsionado, la PCM cree que el motor está más caliente de lo que está, entrega menos gasolina y el motor se apaga a los dos o tres segundos, justo cuando el ralentí rápido baja. En invierno el problema se multiplica: la batería tiene menos energía, el aceite está espeso y el aire frío y denso exige una corrección de mezcla todavía más precisa.