El pulso en el pedal al frenar suele venir de discos con espesor irregular o depósitos de pastilla, más que de un alabeo puro. Te explico cómo confirmarlo, qué revisar antes de cambiar nada y cuándo conviene dejar de conducir.
Por qué el pedal pulsa al frenar
En un Geometry E, como en casi cualquier auto, el pulso en el pedal (pulsación) rara vez es un disco "doblado" de forma perfectamente visible. Lo más común es una variación de espesor del disco (DTV, por sus siglas en inglés): zonas del disco más finas que otras, generalmente por depósitos desiguales de material de la pastilla, y a veces por corrosión. En un eléctrico con frenada regenerativa esto se acentúa, porque los frenos de fricción trabajan menos, se calientan menos y se "limpian" menos: el óxido y los depósitos se acumulan de forma irregular en la superficie. El resultado es que, en cada vuelta de rueda, el pedal sube y baja. Otras causas posibles son un alabeo real del disco, óxido o suciedad entre el disco y la cara del buje, un rodamiento/cubo con juego, una pinza con guías pegadas o pistón que no retorna bien, y —menos frecuente— una señal irregular de un sensor de velocidad de rueda que el sistema ABS interpreta como pulsación.